Lo que demostró la ciencia detrás de la Postura Corporal. Descubrí la influencia de tu Postura Corporal en tus Emociones»

Cuando observas a una persona feliz, te das cuenta por su postura corporal y el gesto en su rostro, también una persona avergonzada, enojada, triste, con miedo o sorprendida.

La ciencia nos enseña el poderoso recurso que tenemos para poder afrontar con mas seguridad y calma situaciones difíciles sin prolongar el malestar y echar mas leña al fuego.

Un estudio realizado por Dana R. Carney, Amy J.C. Cuddy y Andy J. Yap, titulado «Power Posing: Brief Nonverbal Displays Affect Neuroendocrine Levels and Risk Tolerance» -«Posturas de poder: breves demostraciones no verbales afectan los niveles neuroendocrinos y la tolerancia al riesgo»- publicado en la revista Psychological Science en 2010. enseña la asociación entre la postura corporal y cambios neurofisiológicos en el cerebro y las emociones.

Postura Gesto Emociones

Los resultados concluyen que adoptar posturas de poder, como estar erguido con los hombros hacia atrás y el pecho abierto, durante tan solo dos minutos, condujo a aumentos significativos en los niveles de testosterona y reducciones en los niveles de cortisol en los participantes. Además, aquellos que adoptaron estas posturas de poder mostraron una mayor disposición a asumir riesgos en comparación con aquellos que adoptaron posturas más cerradas y encorvadas.

Estos hallazgos sugieren que la postura corporal puede tener un impacto directo en la actividad neurobiológica y la disposición emocional de una persona.

Entonces es un recurso prestar atención a nuestra postura corporal, estos datos ilustran que la forma que adopta tu cuerpo influirá en la emoción que experimentes. 

La investigación demostró que adoptar una postura «de poder» puede aumentar significativamente el sentido de seguridad y mejorar las habilidades sociales en personas con ansiedad social.

Posturas de poder: Esta técnica implica mantener una postura erguida y expansiva, como levantar los brazos en forma de «V» o poner las manos en la cadera con los codos hacia afuera. Estas posturas son contrastadas con posturas «débiles», que son cerradas y encorvadas.

  • Diseño del estudio: Los participantes fueron asignados aleatoriamente a adoptar posturas de poder o posturas débiles durante un breve período (2 minutos).
  • Mediciones: Se evaluaron los niveles de cortisol (hormona del estrés) y testosterona (hormona asociada con la dominancia y seguridad). Además, se midieron las percepciones subjetivas de poder y disposición a tomar riesgos.
  • Los participantes que adoptaron posturas de poder experimentaron un aumento en los niveles de testosterona y una disminución en los niveles de cortisol.
  • Informaron sentir mayor seguridad y confianza.
  • En pruebas de comportamiento social, mostraron mejoras en habilidades sociales y una mayor disposición a tomar riesgos.

Este estudio sugiere que algo tan simple como adoptar una postura erguida puede tener efectos psicológicos positivos, especialmente en personas con ansiedad social. Ayuda a aumentar la sensación de poder y reduce el estrés, lo que puede traducirse en una mejor interacción social y mayor autoconfianza. Referencias Cuddy, A. J. C., Yap, A. J., & Carney, D. R. (2010). Power Posing: Brief Nonverbal Displays Affect Neuroendocrine Levels and Risk Tolerance. Psychological Science, 21(10), 1363-1368.