El rol de la ecuanimidad y aceptación con nuestras emociones según las neurociencias.

«Todas nuestras reacciones ante las personas, ante las situaciones, ante nuestros pensamientos que tenemos en la mente, son en realidad reacciones ante el tipo de sensaciones que surgen en nuestro cuerpo» Tara Brach

La vida humana y el sistema emocional es como una paleta de colores, una amplia variabilidad de tonos emocionales.

La vida es un reto continuo, y hay momentos realmente difíciles en los que no se sabe como seguir, y sino seguro en algún lugar de tu mundo interior resonarán las palabras, te regalo la posibilidad de construir una relación amable con vos misma/o.

Aprendemos a juzgarnos por experiencias basadas en procesos biológicos naturales, que están fuera de nuestro control, resistimos y creamos sistemas de creencias poco funcionales para convivir con nuestra misteriosa humanidad. Imaginemos que vamos por las calles de nuestra ciudad, ese día salimos con la ropa que usamos para estar en casa no nos ocupamos de nuestra imagen, y encontramos a una persona que no vemos hace años, puede sorprendernos una sensación de calor y ruborización y un fuerte impulso a escabullirnos, nada de lo que en una milésima de segundos quisimos experimentar, no tenemos absolutamente nada de control sobre la emoción que en instantes dio señales de amenaza, «Y ahora pensará que los años me han desfavorecido, que estoy dejada y que seguramente mi vida va por el mismo camino».

Si aceptamos que el temor a dar una mala imagen al resto de las personas, se basa en esa necesidad biológica por pertenecer a la sociedad, para nuestros antepasados quedar fuera de los grupos implicaba la posibilidad de perder alimento, abrigo y cuidados de salud, por ello evolutivamente esta experiencia se ha transmitido de generación en generación. No es nuestra culpa sentir lo que sentimos, es así nuestro cerebro humano y sistema de emociones y necesidades al servicio de sobrevivir y reproducirnos.

La Neurociencia del bienestar ha demostrado la relación intrínseca entre la aceptación y la gestión emocional.

Reconocer la experiencia emocional mientras sucede, es esencial en el proceso de aceptación, la percepción selectiva de consciencia ha demostrado que si no moldeamos nuestro cerebro hacia donde queremos que atienda, el dirige la energía neurofisiológica a protegernos y decidirá nuestras acciones.

El entrenamiento de la atención plena nos permite ejercitar la destreza cognitiva que denbe, en milésimas de segundos, notar el proceso fisiológico de la emoción, identificando en el cuerpo las sensaciones asociadas a la emoción, la motivación a la acción, y detener los mecanismos motores para no reaccionar, o al menos darnos la oportunidad de elegir.

Un estudio realizado por Norman Farb y colegas en la Universidad de Toronto, publicado en la revista Emotion, reveló que aprender a reconocer y aceptar los procesos fisiológicos de las emociones es fundamental para la regulación emocional y el bienestar. La investigación demostró que la capacidad de distinguir entre el «chatter» narrativo de los pensamientos y las sensaciones presentes en el momento actual puede ayudar a reducir la rumiación y los estados emocionales negativos, promoviendo un mayor bienestar emocional​ Mindful Healthy Mind, Healthy Life.

La ecuanimidad, según Jon Kabat-Zinn, se refiere a mantener una mente abierta y equilibrada frente a las experiencias de la vida, sin estar excesivamente apegado a las emociones agradables ni rechazando las emociones desagradables.

Jon Kabat-Zinn es conocido por su trabajo en el desarrollo del programa Mindfulness-Based Stress Reduction (MBSR), y la ecuanimidad es uno de los pilares de la práctica de mindfulness que promueve.

En lugar de percibir a las emociones desagradables como «malas y negativas», tomamos contacto con ellas como lo que son eventos mentales pasajeros, sentimientos, sensaciones corporales y pensamientos que nacen y se desvanecen.

Un estudio relevante sobre la ecuanimidad fue realizado por Guillaume Desbordes y colegas en la Universidad de Harvard, publicado en la revista Mindfulness en 2015. La investigación se centró en cómo la práctica de la meditación basada en la atención plena puede cultivar la ecuanimidad, definiéndola como la capacidad de mantener una mente estable y equilibrada ante las emociones intensas y fluctuantes. Los resultados mostraron que la ecuanimidad es un resultado significativo de la meditación, ayudando a las personas a observar sus emociones sin dejarse arrastrar por ellas, lo que conduce a una mayor estabilidad emocional y bienestar general​. En proceso de investigación Una revisión sistemática de la literatura sobre la ecuanimidad en las intervenciones basadas en la atención plena.

Podemos practicar la ecuanimidad, una actitud mind que nos permite dar la bienvenida a cualquier fenómeno del mismo modo, nos guste o no no nos guste, así como nos de lo mismo. Entonces con curiosidad y apertura le damos la bienvenida, invitándole a entrar al espacio de la conciencia, aunque no queramos «ya está aquí, sea lo que sea, ya está aquí».

Sabemos que no es fácil, pues todos estamos en el mismo viaje, la vida! y realmente a veces es muy difícil, sin embargo el viaje puede ser más fácil.

La ciencia de la Psicología del Comportamiento ha dado suficientes pruebas de que las conductas de evitación y rechazo son responsables de empeorar el dolor, transformándolo en sufrimiento.

«El dolor es inevitable, el sufrimiento no «. Buda Gautama

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