«La vida no es un problema a ser resuelto, es un misterio para ser vivido.» Mahatma Gandhi
El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) es la forma de expresar un conjunto de problemáticas psicológicas caracterizadas por la Rumia limitante cuyo contenido en la mente de las personas se expresan como cadenas verbales de preocupaciones excesivas y persistentes interfiriendo significativamente en la vida diaria de la persona.
Este estado de preocupación crónica abarca áreas cognitivas, emocionales y fisiológicas, y suele manifestarse con síntomas como tensión muscular, problemas de sueño, irritabilidad, dificultad para concentrarse y una sensación constante de alerta.
La mayoría de las personas suele preocuparse por como resultarán las cosas en un futuro cercano o lejano en diferentes ámbitos como por ejemplo al estudiar por un examen, prepararse para un deporte, resolver un problema laboral, las finanzas domesticas, el desarrollo personal, planificar unas vacaciones, cambios de hábitos, cuidado de su salud, conflictos familiares, ampliar o cambiar red social.
Es humano experimentar ansiedad, y en una intensidad moderada es altamente funcional y adaptativa a las demandas contextuales, permitiendo la motivación necesaria para a ocuparse activamente de los problemas, prever posibles escenarios futuros y ocuparse activamente de la resolución cuando llega el momento, por ejemplo organizarse para estudiar, planificar las vacaciones y ahorrar dinero, hacer chequeos regulares de control medico, organizar cambios para el cuidado de un familiar con una discapacidad reciente, etcétera.
Imaginemos una persona que suele mantenerse preocupada por diferentes temas: se demora quince minutos su hijo de un examen, le escribe un mensaje y no deja de chequear el celular esperando la respuesta, las llamadas conductas de reaseguro. Inmediatamente aparecen cadenas verbales de pensamientos negativos “¡uy! no me llama, se demoró mucho (´15)” “¿y si se quedó sin batería en el celular y le robaron o tuvo un accidente?”, se suman otras preocupaciones «Voy a tener que cancelar el turno medico de la tarde» «Olvide la luz prendida en casa, tendremos que pagar una factura costosa, justo ahora que la situación económica es difícil, con la crisis económica del país, tengo menos trabajo últimamente, no podremos costearlo» Este modo de afrontamiento son conductas de evitación, escribir y llamar reiteradas veces a su hijo que le llame al llegar, comunicarse con el padre y amigos, buscando calmarse y distraerse para evitar imaginar visuales de escenas temidas. .
Perspectiva Transdiagnóstica
Actualmente, el TAG se comprende desde una perspectiva transdiagnóstica, como parte de los Trastornos de Evitación Experiencial (TEE), un concepto desarrollado en la Psicología Contextual Conductual. Según este enfoque, los problemas emocionales, incluido el TAG, surgen de intentos fallidos de evitar experiencias internas difíciles, como pensamientos, emociones y sensaciones físicas, lo que perpetúa el malestar.
Características Principales
- Preocupaciones excesivas: Las personas con TAG experimentan un flujo constante de pensamientos catastróficos que abarcan tanto problemas reales como situaciones hipotéticas, dificultando su capacidad para disfrutar del presente.
- Respuestas fisiológicas: Es común un estado elevado de activación fisiológica, con síntomas como tensión muscular, sudoración, palpitaciones y fatiga crónica.
- Sesgo cognitivo: Estas personas tienden a maximizar las amenazas y minimizar sus recursos para afrontarlas, generando un círculo vicioso de preocupación y malestar.
- Dificultad para tolerar la incertidumbre: La intolerancia a la incertidumbre es un rasgo clave del TAG, lo que lleva a las personas a intentar anticiparse continuamente a eventos futuros como forma de controlar la ansiedad, aunque este esfuerzo sea contraproducente.
Proceso Cognitivo
La preocupación tiene raíces adaptativas al actuar como un mecanismo de anticipación y resolución de problemas, pero en el TAG se vuelve desadaptativa cuando cualquier evento, por trivial que sea, se percibe como potencialmente peligroso. Esto lleva a conductas como:
- Evitar imágenes catastróficas: La persona evita pensamientos visuales negativos, pero esto paradójicamente refuerza el ciclo de preocupación.
- Búsqueda de reaseguramiento: Llamar reiteradamente a un ser querido o buscar confirmaciones externas para aliviar la ansiedad.
- Evitar sensaciones físicas: Intentar distraerse o evitar síntomas fisiológicos relacionados con la ansiedad, lo que refuerza su intensidad a largo plazo.

El Mantenimiento de la Preocupación Problemática
- En el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG), la preocupación se perpetúa porque la persona evita imágenes catastróficas, sensaciones desagradables y pensamientos negativos, lo que refuerza su ansiedad. Estas personas tienden a interpretar los eventos cotidianos como amenazas justificadas para preocuparse, a menudo asociando la preocupación con valores positivos como responsabilidad o amor.
- Un elemento clave es la dificultad para tolerar la incertidumbre, que contribuye a la inflexibilidad psicológica y a la incapacidad para diferenciar entre problemas graves y triviales. Esto genera una visión de sí mismos como inadecuados para afrontar los desafíos, lo que los desorganiza y los lleva a centrarse en lo negativo, perdiendo de vista lo disfrutable e importante en la vida.
- El TAG frecuentemente coexiste con otras condiciones psicológicas como trastornos depresivos o de pánico, y físicas como problemas gastrointestinales, fatiga crónica o cardiopatías. Estas personas dedican tiempo y energía a preocuparse como un intento infructuoso de evitar lo peor, afectando su funcionalidad y calidad de vida.
Impacto en la Vida Cotidiana
El TAG genera un impacto significativo en todas las áreas de la vida, desde las relaciones interpersonales hasta el desempeño laboral. Además, suele coexistir con otras afecciones como trastornos depresivos, trastornos gastrointestinales y enfermedades crónicas.
Tratamientos Basados en Evidencia
- Terapia Cognitivo-Conductual (TCC):
- Reestructuración cognitiva para identificar y desafiar pensamientos distorsionados.
- Técnicas de relajación y exposición gradual a las preocupaciones.
- Terapias Basadas en Mindfulness (MBI):
- Reducción del estrés basado en mindfulness (MBSR) para observar pensamientos sin juzgarlos ni reaccionar.
- Entrenamiento en autocompasión para desarrollar una relación amable con las emociones difíciles.
- Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT):
- Aprender a aceptar pensamientos ansiosos sin intentar eliminarlos.
- Enfocarse en acciones guiadas por valores en lugar de evitar el malestar.
- Terapia Centrada en la Compasión (CFT):
- Desarrollo de un sistema de calma mediante el entrenamiento en compasión hacia uno mismo.
- Técnicas de Regulación Fisiológica:
- Ejercicios de respiración diafragmática y relajación muscular progresiva para reducir la activación fisiológica.
- Intervenciones Basadas en la Teoría Polivagal:
- Estrategias para estimular el nervio vago, promoviendo un estado de seguridad y calma.
- Yoga Sensible al Trauma:
- Prácticas mente-cuerpo que integran movimiento consciente y regulación emocional.
- Psicofármacos:
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y otros ansiolíticos bajo supervisión médica.
Conclusión
Comprender el TAG desde una perspectiva integradora, ya que puede ser muy dificil de diagnosticar puesto que no presente crisis agudas, puede convivir con la expresión de otras experiencias aversivas como el Trastorno de Pánico, sin embargo no se limita a un estimulo descencadenante o a una situación traumática. Un enfoque que combine hallazgos neurocientíficos y terapéuticos basados en procesos, permite desarrollar estrategias más efectivas para ayudar a las personas a reducir su sufrimiento y recuperar el equilibrio psicofísico.
Tratamientos que muestran ser efectivos para el tratamiento de la ansiedad.