Ansiedad

«Cada tic-tac es un segundo de la vida que pasa, huye, y no se repite. Y hay en ella tanta intensidad, tanto interés, que el problema es sólo saberla vivir. Que cada uno resuelva como pueda.» Frida Kahlo

La ansiedad es una emoción psicobiológica básica, orientada a anticipar posibles problemas futuros. Es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia humana, ya que impulsa al organismo a accionar para protegerse de posibles peligros. Sin embargo, cuando la ansiedad deja de ser funcional y se vuelve persistente o desproporcionada, puede limitar nuestra vida y alejarnos de lo que realmente valoramos.

La ansiedad es una reacción común ante eventos como exámenes, problemas laborales, mudanzas o decisiones de salud. Puede ayudarnos a concentrarnos, impulsarnos y adaptarnos a contextos cambiantes. Se manifiesta a través de preocupación, inquietud y miedo ante lo incierto.

Fisiológicamente, prepara al organismo para la acción a través de la activación del sistema nervioso simpático, desencadenando la respuesta de «lucha, huida o congelación». Esto implica:

  • Liberación de adrenalina y cortisol.
  • Aumento del ritmo cardíaco y la respiración.
  • Tensión muscular.
  • Activación de la amígdala, clave en el procesamiento del miedo.

La ansiedad tiene una función vital, protegernos, impulsarnos y motivarnos a encontrar y desarrollar acciones apropiadas para afrontar distintas situaciones amenazantes o nuevas -desafíos- de forma rápida y eficaz. Aceptarla es aceptar nuestra naturaleza.

Numerosos estudios han demostrado que la ansiedad involucra alteraciones en estructuras cerebrales clave:

  • Amígdala: Procesa el miedo y activa respuestas de alerta.
  • Hipocampo: Relacionado con la memoria y la interpretación de experiencias pasadas.
  • Corteza prefrontal: Regula la toma de decisiones y la evaluación de amenazas.

A nivel neuroquímico, la ansiedad está asociada con desequilibrios en neurotransmisores como serotonina, dopamina y GABA, lo que puede influir en el estado de ánimo y la respuesta al estrés.

Tanto la ansiedad como el miedo surgen ante señales de peligro, pero se diferencian en:

  • Miedo: Centrado en el presente, se activa ante una amenaza concreta e inmediata (ejemplo: un auto que se acerca rápidamente).
  • Ansiedad: Centrada en el futuro, responde a amenazas difusas e inciertas (ejemplo: preocupación por un examen o una relación).

En resumen, la ansiedad anticipa posibles peligros, mientras que el miedo responde a peligros presentes y reales.

No. La ansiedad en sí misma no es peligrosa. Se convierte en un problema cuando la evitación y el control excesivo dominan nuestra vida, reduciendo nuestras acciones valiosas. La lucha contra la ansiedad puede hacer que se transforme en el centro de nuestra existencia.

No hay otro peligro. Ya vimos que sirve y mucho, es cierto que se puede sentir muy desagradable y eso llevarnos a ser muy creativos a la hora de querer librarnos de ella, poniendo tanto trabajo allí puede alejar de lo que realmente importa.

Desde la infancia, se nos enseña a interpretar la ansiedad y otras emociones displacenteras como debilidad o enfermedad. La cultura moderna, con su énfasis en el confort y la felicidad constante, fomenta una lucha contra la incomodidad emocional, lo que refuerza la idea de que la ansiedad debe ser eliminada.

Sin embargo, las emociones son señales internas valiosas que nos ayudan a adaptarnos a los cambios y a tomar decisiones.

La ciencia deja en evidencia que al tiempo que se incrementó el confort y comodidades, aumentó la búsqueda desesperada por evitar la incomodidad.

Las emociones son un excelente medio de comunicación, son señales internas sobre lo que ocurre dentro y fuera de nuestro mundo interno, sin ellas no sería posible actuar ante los cambios.

Sin ansiedad, no podríamos detectar riesgos en nuestras relaciones, cuidar nuestra salud o prepararnos para situaciones importantes. Estaríamos menos motivados para actuar en contextos sociales o académicos, afectando nuestro desempeño y bienestar.

Sería imposible estudiar y rendir exámenes sin evaluar cuando algo valioso se pone en riesgo, ante la desagradable experiencia de ser evaluados evitaríamos cualquier situación similar. Cómo haríamos para actuar socialmente en un grupo nuevo, en un empleo con gente nueva o con una persona que nos atrae, sin tener señales de peligro (por ejemplo el ser rechazados, perder un trabajo o pasar el ridículo).

La ansiedad se manifiesta en tres áreas:

  1. Cognitiva: Pensamientos, imágenes, recuerdos.
  2. Fisiológica: Tensión, sudoración, taquicardia, mareo.
  3. Motora: Acciones de evitación, escape o lucha.

Cualquier situación que implique una posible amenaza o peligro, ya sea externa (un examen, una entrevista) o interna (pensamientos catastróficos, recuerdos de experiencias pasadas).

La ansiedad problemática suelen estar asociados con tres patrones cognitivos:

  1. Visión del mundo peligroso.
  2. Percepción de sí mismo como vulnerable.
  3. Futuro incierto e incontrolable.

Un tratamiento adecuado debe centrarse en ayudar al paciente a construir una vida significativa, más allá de la ansiedad.

La ansiedad será parte de la existencia humana siempre! La ansiedad se vuelve disfuncional cuando los intentos de control y evitación de síntomas se convierten en el foco central de la vida, restringiendo la acción y el bienestar. Se trata de notar cuando las acciones dirigidas a vivir plenamente quedaron superadas por las acciones dirigidas a evitar experimentar ansiedad. Aquí es conveniente buscar ayuda profesional si los intentos que se pusieron en marcha no funcionaron.

  • Evitar sensaciones corporales.
  • Intentar suprimir pensamientos.
  • Evitar situaciones que generan ansiedad.

El control y lucha contra la ansiedad es responsable de que la ansiedad se transforme en el centro de la vida de una persona.

Sí. La clave no es eliminarla, sino aceptarla y aprender a convivir con ella mientras seguimos avanzando en lo que valoramos.

Sí, imposible no hacerlo. La clave no es eliminarla, ni controlarla, sino reconocerla y aprender a convivir con ella mientras seguimos avanzando en lo que valoramos.

Lo que resiste, persiste

El sendero es aceptarla, hacerle espacio y generar la experiencia de sentido más allá de su presencia.

Hay diferentes manifestaciones de la Ansiedad problemática,adherimos a los nuevos enfoques dimensionales y solo nos servimos a modo comunicativo por las categorias diagnosticas del DSM-5, los principales trastornos de ansiedad son:

  • Mutismo Selectivo: Incapacidad de hablar en situaciones sociales específicas, a pesar de poder hacerlo en otros contextos.
  • Trastorno de Ansiedad por Separación: Ansiedad excesiva al separarse de figuras de apego, más frecuente en la infancia pero también presente en adultos.

  • Trastorno Obsesivo Compulsivo No se integra más en los llamados Trastornos de Ansiedad.
  • Trastorno relacionados con Traumas y factores de Estrés. Cabe destacar que el DSM-5 separa los Trastornos Relacionados con el Trauma y el Estrés (como el TEPT) de los trastornos de ansiedad.

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